Volver a identidades revistidas

Javier

Javier con el dinero que ganó trabajando sin papeles en Estados Unidos empezó a construir su sueño, su casa en su pueblo natal Pinotepa Nacional, en la región de la Costa. Su casa, que hoy se encuentra sin terminar,  tiene sala,  cocina abierta a la sala con una barra de división, dos recamaras, un baño y una bodega (para las cosas que no se usan tan seguido).  Solo tiene las paredes que están hechas de ladrillo. A él le gustaría ponerle un segundo piso con un balcón que dé a la casa de su hermano, que es su vecino. Sus padres, hermanos y primos viven en dos casa dentro del mismo terreno donde Javier esta construyendo su casa. Quiere pintar su casa color azul y amarillo,  el segundo piso le gustaría pintarlo color rosa, que es su color favorito.

Javier ha cruzado dos veces a Estados Unidos,  la primera fue en el año 2000 cuando tenía diecinueve años. Estuvo en Freso California tres años. Para ese entonces ya tenía una esposa y un hijo. Cruzó porque necesitaba dinero para construir su casa. A los veinticuatro años volvió a cruzar, esa vez a Sacramento, California. Trabajó en una compañía de limpieza dando mantenimiento a tiendas departamentales y a otros negocios. Lo que más le llamó la atención en los Estados Unidos, fueron las calles bonitas, los edificios altos y la seguridad.

Hoy ya no sigue casado, su mujer y su hijo viven en Tijuana. Ella no resistió la separación y vive con otro hombre. El ve muy difícil la reconciliación, dice que si se pudiera regresar al pasado no se iría, porque perdió más de lo que ganó.

Enero 2009

 

Javier
Embroidered textile, sugar, wood.
76´´ X  59´´ X 20´´

2010

Detail

 

 

 

 

Vestido étnico